miércoles, 27 de julio de 2022

EDITORIAL DE HACIENDO CAMINO DE JULIO 2022

 

BRONCA PORQUE ROBA EL ASALTANTE PERO TAMBIEN ROBA EL COMERCIANTE – Pedro y Pablo “La marcha de la bronca”

Desde hace un largo tiempo atrás, se han naturalizado en la sociedad algunas prácticas que responden a “valores” no muy santos pero que son aceptados por el común de las personas sin hacer de ellos un análisis crítico y mucho menos algún tipo de consideración ética. En este caso me referiré a aquellas actitudes que han generado una categoría social, “el especulador”, con la evaluación societaria que detallamos en los renglones que anteceden        .

¿Qué es la especulación? El concepto especulación, cuando se lo utiliza a nivel económico, es una operación comercial o financiera que se lleva a cabo con mercancías o valores con el objetivo de obtener lucro a partir de las variaciones de los precios  o de cambios en otras variables.

El especulador no pretende hacer uso del bien que adquiere, ya que su único objetivo es aprovechar las fluctuaciones del precio. Por eso tampoco se involucra en la gestión de los bienes comprados. La voluntad del especulador es comprar a un precio y vender a otro mayor.

La especulación, por lo tanto, está basada en la previsión y en un análisis de la evolución de los precios. Está práctica está mal vista a nivel social ya que los especuladores pueden forzar a que los precios suban o bajen por encima de su valor real (al aumentar la demanda o la venta de forma artificial), pero aceptada, como expresaba anteriormente, pasivamente.

Todo ello sin olvidar tampoco lo que se da en llamar especulación inmobiliaria y que es la acción que lleva a cabo toda persona que se dedica a vender y comprar inmuebles con el claro objetivo de, aprovechando las fluctuaciones del mercado, luego revenderlos y obtener numerosos beneficios.

Por supuesto esto se da en todos las escalas del famoso y endiosado “mercado”, empieza en el segmento de los fabricantes y productores de los artículos que se caracterizan por formar monopolios y oligopolios desde los cuales ya comienzan a tener poder para fijar los precios de los productos a voluntad. En este sector los ciudadanos y ciudadanas desconocen mayormente quienes son los individuos que conforman estas empresas, muchas de ellas multinacionales, protegidos por el anonimato de las acciones que conforman el capital societario. Por supuesto se conocen los nombres de los principales dueños de las mismas, pero no los encontramos cotidianamente por nuestras calles ni lugares por los que nos movemos los ciudadanos de a pie. Recuerdo a un profesor de Doctrina Social de la Iglesia que tuve en la universidad, que manifestaba que la figura jurídica de Sociedad Anónima era inmoral, precisamente por el ocultamiento de la identidad de sus propietarios.

Luego de este primer eslabón de la cadena, aparecen los distribuidores mayoristas, que en algunos casos también pertenecen a los primeros, que de la misma manera tienen poder suficiente para regular los precios del mercado. El conocimiento personificado de quienes integran este segmento es casi similar al anterior, lo que significa que no podemos personalizar a los propietarios.

Llegamos ahora al último segmento de la plaza comercial, la distribución minorista, protagonizada por lo que denominamos genéricamente “el comerciante”. Aquí nos encontramos que es más sencillo conocer personalmente a quienes nos atienden cuando concurrimos a un local para satisfacer nuestra necesidad de adquirir determinado producto. En muchos casos nos reciben empleados y en otros tantos lo hacen los propios dueños del comercio.

En especial en los barrios o pueblos en los que habitamos se da esta relación personalizada entre comprador y vendedor ya que son conocidos vecinos que conviven con nosotros durante un tiempo, a veces prolongado, en nuestra misma zona de residencia.

Aquí es donde podremos visualizar lo que decíamos al principio sobre la naturalidad de ciertas costumbres y valores que aceptamos como normales y sin embargo son perjudiciales para nuestra economía doméstica, quizás también para nuestras relaciones personales.

Algo habitual es que en cada compra que efectuamos no se nos entrega ticket o factura oficial por el importe de la misma, lo que significa que el porcentaje del IVA se nos cobra pero no se acusa, lo que hace a una importante evasión impositiva por parte del comerciante, lo cual es un delito.

En forma cotidiana vemos la promoción de determinados productos con una leyenda que puede decir más o menos así: “MIÉRCOLES Y VIERNES DESCUENTO DEL 30% O DEL 40%”; “JUEVES, VIERNES Y SÁBADO DESCUENTOS HASTA EL 40% POR PAGO DE DETERMINADA TARJETA DE CRÉDITO”. Nos preguntamos alguna vez si en esos días promocionales nos hacen tales descuentos, ¿cuál será el margen de ganancia o rentabilidad los días en que no lo hacen?

RENTABILIDAD EMPRESARIA

En los países europeos, EEUU de Norteamérica, Canadá, Japón las grandes cadenas de supermercados tienen un porcentaje de ganancias, entre lo que pagan al fabricante o al productor y lo que le cobran al consumidor entre un 7 y un 9 % y los accionistas de esas grandes cadenas de supermercados están locos de contentos porque es un índice bien alto, un promedio del 8 %. EN LA REPÚBLICA ARGENTINA los estudios realizados artículo por artículo, supermercado por supermercado demuestran que EL PROMEDIO DE RENTABILIDAD OSCILA ENTRE UN 40% Y 250%… ¡UN DISPARATE!…. Estos datos fueron obtenidos por relevamientos efectuados por la Organización Consumidores Libres y también por el Centro de Almaceneros de Córdoba en marzo de 2018.

sábado, 11 de junio de 2022

EDITORIAL DE HACIENDO CAMINO JUNIO 2022

 NO A LA LECHE MATERNA

Iniciaremos esta nota con un texto de Gustavo Maturano: “Por los años '50 apareció una severa advertencia de la OMS. Las madres tenían que dejar de amamantar puesto que en la areola del pezón habitaban bacterias y virus que le hacían daño a la criatura. Inmediatamente un sinnúmero de mujeres comenzaron a alejar a sus bebés de la teta.

En simultáneo con esta advertencia, apareció en el mercado, el producto salvador: la leche en polvo S 26, y detrás de ella la Empresa Nestlé. Recordaremos cuántas veces hemos leído en el envase de leche Nido, Vevey - Suiza.

Fue en ese momento que apareció cual quijote un médico pediatra y sanitarista, nacido en Mendoza, el doctor Florencio Escardó para denunciar semejante barbaridad y vil engaño comercial. Desde sus tribunas en diarios, televisión (los mayores lo recordamos en sus intervenciones en

“Buenas Tardes, mucho gusto"), revistas, con el pseudónimo "piolín de macramé", sostuvo una desigual batalla en contra de los inconfesables intereses comerciales que dominan el planeta.

El doctor Escardó decía que el miedo y el abandono enferman mucho más que las bacterias y los virus, y que el uso indiscriminado de la televisión era el opio de los pueblos con reparto a domicilio.”

Quisimos comenzar con la transcripción de estas palabras de Gustavo Maturano simplemente porque consideramos que es un excelente botón de muestra del poco, o mejor ningún escrúpulo que tienen los empresarios que integran el gran mundo capitalista a la hora de programar sus ganancias, sin importarles para nada las consecuencias que pueden tener los consumidores de los productos que fabrican y lanzan al tan mentado “dios mercado”.

¿Nos hemos preguntado alguna vez qué influencia tiene la industria alimentaria en nuestra salud?  Si hurgamos un poco en el tema, descubriremos que junto con la industria farmacéutica son las que mayor cantidad de dinero mueve en todo el mundo.

También nos enteraremos que la industria alimentaria tiene una influencia enorme en nuestra salud y de una manera que podríamos decir deliberada, pareciera que van en contra de la misma. Existen muchos productos químicos con probado efecto cancerígeno, como los conservantes, emulgentes o colorantes pero además se utilizan aceites, sales y demás sustancias que perjudican nuestra salud.

domingo, 15 de mayo de 2022

EDITORIAL DE HACIENDO CAMINO MAYO 2022

¿Desde cuándo existe la guerra?

 

Quienes hoy vivimos, o sobrevivimos, en esto que hemos denominado humanidad podemos decir sin pecar de exagerados que hemos vivido permanentemente en guerra. Siempre en algún lugar del planeta alguien se está tiroteando o mejor bombardeando con otro u otros. En mi caso tenía tan solo tres años cuando culminó la denominada Segunda Guerra Mundial, luego escuchamos sobre la Guerra de Corea, la de Vietnam, que la de los 6 días, así permanentemente en el cotidiano devenir de nuestra existencia. Esto a nivel mundial que no nos influía directamente en los conflictos, pero en nuestro querido país también hubo bandos que se han tiroteado entre sí, en estos casos siempre la víctima principal fue el propio pueblo. No puedo dejar de recordar con mis 14 años haber vivido algo que creo no ha ocurrido en otros países, fuerzas armadas propias bombardearon a mansalva a inocentes transeúntes que en ese momento estuvieron por razones del destino en nuestra Plaza de Mayo, de pronto una escuadrilla de aviones dejó caer no sé cuántas toneladas de bombas sobre ellos, ¿dejó de llamarse guerra por qué no había un bando armado enemigo? Que cada quién lo juzgue como mejor le guste.

Indagando un poco sobre hallazgos y acontecimientos históricos vemos que nos indican que los conflictos bélicos son anteriores a las sociedades organizadas. Descubrimos algo muy grave, que la guerra forma parte de la cultura de la humanidad. Las sociedades veneran a sus guerreros, les dedican monumentos y nombres de calles y avenidas, que por supuesto son nomenclaturas muchas veces polémicas.

Textos literarios muy remotos como el Antiguo Testamento, o la Ilíada de Homero,  un poema de género épico que trata el asedio de la ciudad de Troya por los aqueos, para rescatar a Helena, esposa del rey Menelao, la cual fue raptada por Paris, príncipe troyano. Después de este hecho, se origina una guerra entre aqueos y troyanos. Debido a ello hubo historiadores que asociaban siempre la guerra con la cultura sosteniendo que en la época en que los hombres eran cazadores-recolectores, podríamos hablar de violencia entre individuos, pero no de guerra.

Comenta el periodista español Guillermo Altares: “El reciente descubrimiento de una matanza de hace 10.000 años, cerca del lago Turkana, en Kenia, puede confirmar las sospechas que cada vez más científicos barajaban, basadas también en la evidencia de que los chimpancés organizan batidas contra otros grupos: la guerra es tan antigua como nuestra especie, antes de que hubiese propiedades y territorios que defender, ya existían conflictos.”

"Los neolíticos no inventaron la guerra. Los cazadores recolectores del Paleolítico o del Mesolítico ya combatían", escribe el investigador Jean Guilaine, del College de France, en su último ensayo, Caïn, Abel, Ötzi: L'héritage néolithique.

Este profesor, uno de los máximos expertos en el Neolítico —el momento en que la humanidad domesticó las plantas y los animales y comenzó la agricultura y, por lo tanto, la cultura moderna, hace unos 12.000 o 10.000 años— cita otros casos de matanzas y brutalidades en la prehistoria: “El más famoso es Jebel Sahaba, en Sudán, un enterramiento del 12.000 a.C., en el que una veintena de los 59 cuerpos encontrados mostraba signos de violencia. Sin embargo, al tratarse de un cementerio es posible que fuese una cultura con algún tipo de sedentarismo. El caso de Turkana, desvelado por Nature en enero, es diferente porque está claro que eran sociedades de cazadores nómadas con un grado de violencia organizada tremendo.”

De hecho en la prehistoria la guerra provoca una discusión entre Thomas Hobbes, que afirmaba que los seres son violentos por naturaleza, “El hombre es un lobo para el hombre”, y Jean Jacques Rousseau que hablaba del buen salvaje, basándose en la idea que recoge la creencia de que los seres humanos, en su estado natural, son desinteresados, pacíficos y tranquilos, y que males como la codicia, la ansiedad y la violencia son producto de la civilización.

Las guerras entre grupos de chimpancés, sobre las que hay ya una amplia documentación, llevan también a muchos investigadores a pensar que es un patrón de violencia organizada que ha continuado hasta nosotros. Glowacki, sin embargo, hace otra lectura: "Los orígenes de la violencia humana son seguramente similares a los que podemos observar en esos primates. Pero no hay que olvidar que los chimpancés y los humanos son únicos también por su capacidad de solidaridad entre grupos. Los intercambios y la cooperación han sido mucho más importantes en la evolución humana que la guerra."

Podemos hacernos muchísimas preguntas sobre cuál fue el origen de la guerra, en realidad, estas preguntas se pueden formular en casi todos los hallazgos del pasado remoto: la violencia es indiscutible, la guerra se pierde en la niebla del tiempo.

¿Qué es un enemigo?

Por ejemplo: “Irán e Israel son dos países enemigos que nunca logran ponerse de acuerdo”“El ataque a la casa del empresario fue obra de algún enemigo”“El dentista es mi enemigo, quisiera no verlo nunca”“Esta excursión parece organizada por el enemigo: nos han llevado a los lugares más feos de la ciudad”.

EDITORIAL DE HACIENDO CAMINO ABRIL 2022

¿Para qué la cuaresma y la pascua?

Para los que profesamos la fe cristiana el tiempo de cuaresma que culmina con la semana santa y la pascua es un recordatorio de lo que resumidamente denominamos vida, pasión, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret. Esta conmemoración histórica es reconocida y muchas veces celebrada por varones y mujeres de buena voluntad, que si bien no son creyentes, reconocen y  hacen propios los valores del mensaje que nos trajo el Nazareno hace ya más de 2000 años. Como ocurre en muchas fechas, no solo religiosas sino patrióticas o comunitarias, donde se venera la persona de un santo o santa, prócer, benefactores de la comunidad, etc., en líneas generales las recordamos simplemente por costumbre resaltando los valores del abnegado o la abnegada celebridad, olvidando por completo imitar el ejemplo que los llevó a ser reconocidos o reconocidas por el pueblo en el resto del año.

Cuando recorremos en este reflexivo tiempo de cuaresma el tránsito de Jesús durante toda su vida, vemos que está signado por, como diría Pablo d’Ors: “Amor, dolor, vacío y luz son sin duda las principales cuestiones que plantea toda existencia humana.” Reconocemos entonces que nosotros también transitamos permanentemente nuestra propia cuaresma, que vivimos momentos dolorosos, otros en que nos sentimos en total soledad y un vacío intenso en nuestro espíritu, también apreciamos los acontecimientos que nos llenan de luz y de ahí nos conducen al amor.

Si hacemos un rápido paseo por los evangelios podemos vislumbrar estos claros momentos por lo que atraviesa Jesús el Galileo. Vemos su triunfal entrada a Jerusalen donde una multitud lo ovasiona al grito de “¡Viva el hijo de David! ¡Bendito sea el que viene en nombre del Señor!...etc.” Luego entró al Templo y echó fuera a todos los que vendían y compraban en los patios, derribó las mesas de los que cambiaban monedas, lo mismo que los puestos de los comerciantes de palomas y les declaró: “Dios dice en la Escritura: Mi casa será llamada Casa de Oración. Pero ustedes la han convertido en cueva de ladrones.” Jesús será muerto cinco días después de su entrada triunfal en Jerusalen, padeciendo las vicisitudes que se recuerdan en el “Vía crucis”.

sábado, 26 de marzo de 2022

EDITORIAL DE HACIENDO CAMINO MARZO 2022

HONRAR LA VIDA

¿Nos hemos preguntado alguna vez, quizás más de una, para que vivimos? Iniciaremos esta reflexión con algunos conceptos vertidos por el psicólogo Alfredo Moffat:

La negación de la edad es una tontería. Yo tenía miedo a esta etapa que empieza después de los sesenta años. Ahora, que más o menos estoy instalado en ella (tengo setenta y tres años), me doy cuenta que se me ha simplificado la vida, y la mayor parte de las cosas que antes me preocupaban, ahora creo que son boludeces, pero quedó lo esencial: el amor, los hijos, la justicia social, la solidaridad (y también el dulce de leche y la crema chantilly…). Esta edad no está tan mal, el tema de la muerte siempre angustia, pero yo creía que iba a ser peor. Es una tontería hacerse el pendejo, fíjense si tuviera que ir al gimnasio, sería todo un laburo y no podría gozar de esto de hacerme el filósofo. Cuando cumplí sesenta años hice una fiesta en la Escuela. Y dije: tengo dos caminos, o me convierto en un viejo sabio, o en un viejo pelotudo. Lo último me pareció aburrido. Cuando no asumís la edad, no gozas ni la una ni la otra. El temor a la vejez hace que la ocultemos, que sea considerada como algo indigno, a ocultar en un geriátrico porque ya no servimos más.

Acá en la Argentina tenemos la cultura de Mirta Legrand, pobre Mirta, para conservar la juventud debe usar una máscara de cirugía y no está gozando de esa edad.

Cuando estuve en Estados Unidos había una actriz que había sido muy famosa, Bette Davis que ya estaba muy viejita y tenía el rostro con las arrugas del tiempo. Era conductora y tenía programa muy respetado, en el que podía decir cosas sabias, porque estaba cómoda en esa edad, era creíble.

Se puede estar en cualquier edad, setenta, ochenta años, y el que tiene un proyecto se aleja de la muerte. Eso lo vi en Pichón (Riviere) anciano él decía: “la muerte está tan lejos como grande sea la esperanza que construimos”, el tema es la  construcción de la esperanza. ¿Cómo la podés construir?, si esa historia tiene sentido y se arroja adelante como esperanza.

Padres que no le tienen miedo a la muerte hacen hijos que no le tienen miedo a la vida”.

Hemos escuchado y repetido muchas veces que el ser humano debe dividir las 24 horas del día en: 8 para el trabajo, otras 8 para el descanso y las 8 restantes para el tiempo libre (recreación, ocio creador, etc.), desde un plano metafórico sería un ideal perfecto. Al hablar de trabajo nos estamos refiriendo al tiempo dedicado a la obtención de ingresos para vivir, abarcando también el costo que demande el espacio de entretenimiento. Pero también es cierto que desde hace muchísimos años los trabajadores, que conforman la mayoría de los seres humanos a que nos referíamos, vienen luchando por conseguir la jornada de 8 horas, en lugar de las agobiantes tareas realizadas de sol a sombra. Si bien se ha avanzado sobre el tema, esa lucha continúa aún en nuestros días, a pesar de todos los manifiestos, declaraciones, documentos internacionales y constituciones de muchos países. Escuchamos asombrados como en la actualidad se descubren almas que son mantenidas en forma de trabajo esclavo por sus patrones, oímos también sobre los cada vez más frecuentes casos de trata de personas, en especial mujeres que son incorporadas al mundo de la prostitución, no siendo ajenos muchos de ellos con niños y niñas y también varones en este menester. Todos estos seres son explotados a tiempo completo lo que deja muy distante la perfección ideal del reparto horario de la jornada.

domingo, 6 de marzo de 2022

EDITORIAL DE HACIENDO CAMINO FEBRERO 2022

EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA

Al comer y beber el hombre, busca lo que le permita no tener más hambre y sed. La alimentación es una necesidad insustituible para la vida, todo aquél que tiene la responsabilidad de conducir un pueblo debe tener la preocupación de saciar el hambre de su comunidad. Así lo han hecho en el transcurso de la historia todos los líderes que llevaban a su pueblo hacia la liberación. El caso más antiguo del que se tiene noticia es el del pueblo hebreo en su peregrinar por el desierto luego de la huída de Egipto. En aquella oportunidad Moisés y Aarón debieron soportar las murmuraciones que la comunidad hacía por tener que esforzarse para avanzar en el camino hacia la Tierra prometida, donde hallarían la real liberación. Esto ocurre siempre con la actitud irresponsable de aquellos que soportan pasivamente su destino y solo saben criticar a los que deben tomar iniciativas para el bienestar general (Ex 16). Siguiendo con los ejemplos que nos brinda el libro de mayor circulación universal, pero ya en el Nuevo Testamento, vemos la preocupación de Jesús para dar de comer a la muchedumbre que lo sigue y que se encuentra lejos de sus casas (leer la multiplicación de los panes Mt 14,13; Mc 6,34; Lc 9,12; Jn 6,1). En los dos ejemplos anteriores no fue lo que todos conocemos por milagro, sino que hubo una organización del pueblo, se formaron grupos de 50 a 100 personas con un jefe cada uno de ellos, lo que nos lleva a discernir que la solución viene de la unidad de donde va a surgir por medio de la solidaridad.

Hoy nos quieren hacer creer que la “magia” del mercado va a solucionar la necesidad de alimentación de la población, vemos que no sólo no es así sino que muchos no pueden alcanzar un bienestar mínimo para sus familias, debiendo hacer ingentes esfuerzos para sobrevivir estando mal alimentados, sin consumir los alimentos que necesariamente precisa el organismo para una vida sana.

Las fuerzas que regulan el mercado no conocen lo que significa solidaridad, y mucho menos compartir las riquezas que nos proporciona la tierra, de la que se apropiaron desconociendo que nos pertenece a todos.

Las multinacionales compuestas por grandes capitales, lo que nosotros hemos denominado en varias oportunidades como el “imperialismo sin bandera”, ya que lo único que les da sentido de pertenencia es el dinero acumulado a costa de expoliárselo a quienes no tienen los elementos para defenderse de estos atropellos, en nuestro país desde hace ya muchos años vienen comprando empresas del ramo alimenticio, porque ellos sí planifican a largo plazo y saben que una vez dominado el mercado podrán imponer las condiciones que más les favorezcan: precios, calidad, cantidad, etc.; en pocas palabras: nos van a decir qué debemos comer y a qué precio, y si no nos gusta o no podemos acceder a los productos, ¡a pasar hambre!, así de simple.

Apropiarse de lo que no les corresponde

lunes, 31 de enero de 2022

EDITORIAL DE HACIENDO CAMINO ENERO 2022

 

NECESIDAD DE UNA REFORMA GREMIAL

 

Al leer la nota de Ramón Hernández Martín, “Trabajo, salario y vida ¿Por qué tantos conflictos?” (ver pág 18 de esta edición), me motivó para hacer una mirada retrospectiva sobre editoriales anteriores, encontrando de esa manera la que publicamos en el N° 81 en el mes de agosto de 2013, la que con apenas una pequeña actualización en sus datos, complementa en el plano local lo que Hernández Martín expresa en su artículo.

En aquella oportunidad su título fue Del sindicalismo solidario a la aristocracia sindical, hoy quiero exponer nuevamente su texto a nuestros lectores y lectoras:

En el año 1712 hace su aparición la máquina de vapor, creada por Thomas Newcomen y mejorada luego por un fabricante de instrumentos, el escocés James Watt, quien mediante sus aparatos condensaba el vapor fuera del cilindro principal, lo que permitía ahorrar calor. Estas máquinas de vapor usaban a éste para forzar el pistón y así aumentar la eficiencia. Las nuevas máquinas se convirtieron


rápidamente en la mayor fuente de energía de las fábricas. Podríamos decir que este fue el puntapié inicial de lo que históricamente se conoce como “La Revolución Industrial” (entre 1770 a 1850 aprox.) que trajo aparejada una nueva manera de realizar el trabajo, pasando de los talleres artesanales en los que los artesanos iban transmitiendo su oficio a los aprendices que se desempeñaban en el mismo, a la era del trabajo en serie, donde el trabajador se convirtió en un engranaje más de la línea de producción y su fuerza pasa a ser un simple insumo de la misma. Comienza a expandirse el sistema capitalista de producción pasando el ser humano a ser simplemente la “mano de obra” dentro de una larga lista de elementos que se utilizan en la fabricación de los productos.

La tendencia a acumular que tenemos los seres humanos y que cuando logramos alguna dosis de poder y además carecemos de valores éticos o morales, hizo que la explotación del hombre (el trabajador) por el hombre (el empresario capitalista) llevara a situaciones extremas de injusticias en la relación laboral. Largas jornadas de trabajo, sin descansos reparadores, el trabajo de las mujeres y los niños y niñas en las mismas escandalosas condiciones que los varones, etc., etc.

El ansia de ser libres, que también poseemos los seres humanos, hizo que fuera naciendo en las filas de los obreros la necesidad de defenderse contra tamaña injusticia, comienzan a aparecer quienes iniciarán una larga marcha para lograr la organización de los trabajadores y comenzar a luchar por reivindicaciones sociales, es el nacimiento de los Sindicatos. No era tarea fácil la emprendida, se necesitaba mucha conciencia, valor y coraje para llevarla adelante y en especial un sentido cabal de la SOLIDARIDAD. Para expresarla comenzaron a ser utilizadas palabras como: fraternidad, igualdad, hermandad, unión, lealtad, cuya sola pronunciación levantaba el ánimo y el fervor en las reuniones y asambleas de obreros, pero también provocaba escozor en los directivos y dueños de las fábricas.

La organización de los oprimidos siempre ha sido un factor de preocupación por parte de los opresores, éstos saben perfectamente el peligro que significa esa unidad para la cómoda y muchas veces extravagante situación en la que viven gracias al esfuerzo de otros. Sería largo de enumerar aquellos hechos que historiaron esa marcha por la conquista de la justicia social que aún continua en nuestros días, recordaremos solo a “Los Mártires de Chicago” que aquel 1º de mayo de 1886 ofrendaron su vida en aras de sus ideales libertarios en aquella ciudad norteamericana, de este hecho se fue universalizando la conciencia de los trabajadores y no en vano los recordamos todos los años en esa fecha instituida como DIA INTERNACIONAL DE LOS TRABAJADORES.

En la Argentina de la mano de inmigrantes europeos que escapaban de la persecución en sus países, trajeron sus experiencias de lucha y con diversas ideologías, anarquistas, socialistas, comunistas, comenzaron o mejor dicho continuaron su tarea sindical en nuestra patria, con mucho esfuerzo, sacrificio y también martirio.

Esta breve reseña de la manera en que fue naciendo la organización del movimiento obrero y que decidí llamarlo como inicio del SINDICALISMO SOLIDARIO, es simplemente para que sirva de referencia para analizar aunque sea a grandes rasgos como se encuentra hoy el gremialismo en nuestro país.

Por supuesto que este impulso de libertad por parte de los trabajadores debe enfrentar también las presiones de parte de las patronales que siempre intentarán frenar o moderar los avances que puedan lograr aquellos, situación que se complica mucho para los obreros cuando gobiernos que no son de signo nacional y popular hacen alianza con los empresarios. La familia trabajadora tuvo algunos picos de alta dignidad no solo en los salarios, sino en las conquistas sociales cuando el Estado estuvo al lado del pueblo, llevando al rango constitucional los Derechos del Trabajador (Constitución Justicialista de 1949). Mucha agua pasó bajo el puente desde entonces, muchos gremialistas se aliaron con las patronales y también con los gobiernos que se sucedieron a lo largo de los años para frenar los reclamos de sus representados, apareció lo que se denominó la “Burocracia Sindical”.

En los últimos tiempos aparece un fenómeno nuevo en el sindicalismo y para analizarlo creo conveniente definir el término aristocracia según el diccionario: “Gobierno constituido por las personas más notables del Estado” // “Clase noble de una nación, provincia, etc.”

Hoy vemos que las cúpulas de la organizaciones gremiales tienen como atornillados al sitial de honor a los mismos personajes durante muchos años, se eligen entre ellos y no permiten que surjan nuevos líderes desde las bases y no en pocas oportunidades se complotan con la patronal para que los sancionen e incluso despidan para que dejen de “molestar” (cualquier comparación con algunos partidos políticos es mera coincidencia).

En Córdoba tenemos casos concretos de este tipo de liderazgo y que son absorbidos por el poder político, que en el ejemplo es la patronal, y así la combatividad queda sólo en el megáfono de ruidosas marchas. El Secretario General del Sindicato de Empleados Públicos (SEP), José “Pepe” Pihen actualmente es legislador provincial por Hacemos por Córdoba y ya había sido diputado en la anterior bicameral. El ex Secretario General de la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC), Walter Grahovac, Ministro de Educación de la Provincia. Se podría tener más ejemplos de dirigentes sindicales que integraron el gabinete provincial, pero como muestra basta un botón, o dos como nuestro caso. En el caso de Pihen es bueno recordar que también es el Secretario General de la CGT Regional Córdoba, vaya si no es un “hidalgo” el hombre que merece representar a los trabajadores cordobeses y digno exponente de la “ARISTOCRACIA SINDICAL”.

Creo que así como se está llevando a cabo una reforma política en nuestro país y se está intentando también reformar la Justicia, creo que los trabajadores tenemos que tomar conciencia que se necesita urgentemente una reforma que democratice el gremialismo que realmente nos representen sin connivencias con los poderosos.

En la actualidad todavía tenemos muchas reivindicaciones pendientes por las que debemos bregar a pesar de esta “aristocracia sindical”: trabajo precario fuera del circuito formal, situación de los empleados de los call-center, trabajadores monotributistas empleados en el Estado, reforma integral del sistema tributario, entre otras.

En el artículo 14 bis de la Constitución Nacional hay algunos derechos que por ahora no conozco dirigente gremial que haya salido a reclamarlos: “participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección”, ya que siempre las empresas nos han participado de las pérdidas y de su mala administración cuando quiebran, sería bueno que comenzáramos a pedir lo que nos corresponde.

Por supuesto que este logro no va a ser gratuito, sino que necesita de la participación activa de todos y todas los que nos consideramos clase trabajadora en la actividad sindical y no usemos únicamente al gremio por los beneficios que nos ofrece.

Para reflexionar.

 


Nicolás Salcito

 

Ver la publicación completa en:

www.haciendocamino.com.ar/hc-177.pdf

domingo, 26 de diciembre de 2021

EDITORIAL HACIENDO CAMINO DICIEMBRE 2021


ESPÍRITU NAVIDEÑO

Tradicionalmente la celebración de la Navidad ha sido, y sigue siéndolo, un encuentro familiar. Que hermoso sería si en esta oportunidad podríamos reunirnos para su celebración en el hogar inmenso de la Patria, para ello deberíamos tener un vínculo de unión que nos permita reconocernos como hermanos y hermanas: ideales semejantes y compartir los mismos amores, aceptando como premisa que la Patria es el otro/a y entonces la felicidad de la Navidad se convertiría en ese Espíritu Navideño que con mucho fervor anida en nuestros corazones mientras dura la celebración.

Por eso nos regocijamos y nos alegramos en la fiesta de la Nochebuena. Hace más de veintiún siglos Dios eligió a los humildes pastores de Belén para anunciar el advenimiento de la paz a los hombres de buena voluntad. Sobre aquél mensaje, los hombres de mala voluntad han acumulado veintiún siglos de guerras, crímenes, explotación y miseria, precisamente a costa del dolor y de la sangre de los pueblos humildes de la tierra. Para poder disfrutar el Espíritu de la Navidad, debemos imitar la humildad de aquellos pastores del Evangelio.

Salvando las distancias y remedando el cántico antiguo, podríamos decir que Dios ha hecho grandes cosas entre nosotros, deshaciendo la ambición del corazón de los soberbios/as, derribando de su trono a los poderosos/as, ensalzando a los humildes y colmando de bienes a los pobres.

Por eso la Nochebuena nos embarga el corazón con la armonía de sus encantos prodigiosos, porque la Nochebuena es nuestra, es la noche de la humildad, la noche de la justicia.

Esta noche también sentimos que empieza ya a morir el año que termina. Por eso nos gusta rememorar las alegrías y las penas que nos trajo sobre el hombro de sus días, de sus semanas, de sus meses, especialmente en los tiempos de pandemia, y hasta los dolores ya sobrepasados nos parecen esta noche menos  amargos. Acaso, precisamente, porque ya son recuerdos.

Que hermoso sería que nos sintamos felices porque en el seno de la gran familia argentina que formamos, todos/as nos reconozcamos hijos/as iguales de la misma Patria, con los mismos derechos y los mismos deberes, solamente así podremos abrir nuestro corazón a la palabra ardiente del amor y comprender el verdadero sentido de la fraternidad.

Sentimos la necesidad de decirle a los hombres y mujeres del mundo el sencillo secreto de nuestra felicidad, que consiste en poner la buena voluntad de todos/as para que reinen la justicia y el amor. Primero la justicia, que es algo así como el pedestal para el amor.

No puede haber amor donde hay explotadores y explotados. No puede haber amor donde hay oligarquías dominantes llenas de privilegios y pueblos desposeídos y miserables. Porque nunca los explotadores pudieron ser ni sentirse hermanos de sus explotados y ninguna oligarquía pudo darse con ningún pueblo el abrazo sincero de la fraternidad.

El día del amor y la paz llegará cuando la justicia barra de la faz de la tierra a la raza de explotadores y de los privilegiados, y se cumplan inexorablemente las realidades del antiguo mensaje de Belén, renovado con la lucha cotidiana de los humildes para defender sus derechos y adquirir cada vez más una justa y equitativa distribución de la riqueza.

¿PUEDE EL ESPÍRITU NAVIDEÑO EXTENDERSE DURANTE EL RESTO DEL AÑO?

domingo, 5 de diciembre de 2021

EDITORIAL DE HACIENDO CAMINO NOVIEMBRE 2021

 

RICOS, PRIVILEGIADOS, DESIGUALES

¿QUÉ QUIEREN LAS ÉLITES DE LA ARGENTINA?

Nos pareció oportuno hacer conocer a nuestros amigos y amigas la nota publicada por la revista ANFIBIA de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), debido a su claridad en tocar temas a los cuales desde este espacio muchas veces nos hemos referido. Sugerimos a ustedes luego de leer el fragmento de la misma que publicamos, accedan a la nota completa en el sitio que figura al pie de la presente. Con seguridad no quedarán defraudados:

Del poder económico a la elite política

¿Quiénes mandan en este país y qué es lo que quieren de él? ¿Son los mismos que los de hace 50 o 100 años? ¿Qué poder tienen? ¿Qué tienen que ver con la democracia? ¿Querrán hacer algo con la desigualdad? Esta investigación de Paula Bistagnino navega por el pensamiento y las prácticas de algunxs representantes de las clases privilegiadas del país y forma parte de un especial latinoamericano editado por Pere Ortin y con el apoyo del programa de medios y comunicación para América Latina de la fundación Friedrich Ebert (FES Comunicación).

En el cono sur, en lo más remoto de América Latina, hay un país extenso que tiene a un tercio de sus 45 millones de habitantes en el 1 por ciento de su territorio. Una buena parte del resto de su geografía es de naturaleza diversa y bella, y otro tanto es de campos fértiles y productivos en los que se cultivan granos y se crían carnes de exportación. Como casi todos sus vecinos, se independizó hace más de dos siglos de España. Es una república y tiene un sistema democrático fuerte, aunque joven en su fortaleza si se considera que hace menos de medio siglo tuvo la dictadura militar más sangrienta de su historia.

El relato constitutivo de la identidad nacional se construyó sobre la negación de los pueblos originarios, diezmados y oprimidos por la colonia y después. Un mito fundacional que perdura y que junto a los amplios sectores medios alimentan una creencia instalada: es distinto a su región. Quizá por eso hoy cuesta asumir un índice de pobreza de más del 40 por ciento que atropella cualquier idea de justicia social. Vaya esta foto algo arbitraria de la Argentina antes de hacerse algunas preguntas. ¿Quiénes mandan en este país  y qué es lo que quieren de él? ¿Son las de hoy las mismas minorías privilegiadas que hace 50 o 100 años? ¿Qué poder tienen? ¿Qué tienen que ver con la democracia? ¿Querrán hacer algo con la desigualdad?

A fines del siglo XIX en la Argentina había una oligarquía terrateniente, que era la minoría privilegiada por excelencia: tenía la suma del poder económico, el control del Estado y ostentaba además ser el modelo cultural, que imitaba a las élites europeas e imponía a las clases medias en ascenso. Pero ya a lo largo del siglo XX se empezó a hablar de clases altas o de burguesías terratenientes e industriales.

domingo, 31 de octubre de 2021

EDITORIAL DE HACIENDO CAMINO OCTUBRE 2021

 

¿QUIÉN ESCONDIÓ LA CONSTITUCIÓN NACIONAL?

Cuando alguien comienza a pergeñar la idea de concebir su propia empresa, lo primero que debe plantearse cuál es la viabilidad del producto o servicio a prestar; para ello debe discernir cuales son los costos, es decir preguntarse ¿cuánto me cuesta producir este producto? Y también, ¿cuánto quiero ganarle?, ya que todo negocio  

debe generar sus propios recursos. Según Milton Fridman en la “Teoría de los Precios”, expresa que la fórmula para estimar los costos es la sumatoria de los costos fijos más los costos variables, lo que nos dará como final el costo por unidad de producción.

Luego de esto y de acuerdo a los factores mencionados, podrás determinar el porcentaje de utilidad, que agregado al costo total, te dará el precio de venta para tu producto.

Asimismo es recomendable seguir algunos pasos para fijar los precios de tus mercancías:

1. Identifica y evalúa el mercado al que tu producto o servicio va dirigido. Conoce a quienes les ayudarás a resolver una necesidad, dónde se encuentran, qué edades tienen, cuántos son y cómo actúan.

2. Estudia la oferta de tus competidores. Siendo realista, no hay industria en la que no exista competencia, así que analiza cuál es el precio que actualmente está ofreciendo tu competidor, si es un precio elevado, muy bajo o razonable.

3. Sobre tu producto o servicio, ¿es simple o complejo? Define si es duradero o no duradero. Un producto no duradero es un producto que cumple una necesidad básica e inmediata, que se consume de forma rápida y por lo tanto tiene un precio bajo.

4. Establece tus costos fijos y variables. Para ello es necesario que cuantifiques los costos fijos que deberás cubrir mes a mes para que tu producto pueda estar en el mercado; un ejemplo de estos costos son: luz eléctrica, sueldos, teléfono, alquiler, etc. Por otra parte, los costos variables son los costos que van totalmente relacionados con tu cantidad de producción, es decir, es la materia prima de la que está hecho tu producto.

5. Define tu porcentaje de utilidad deseado. Una vez que identificaste los costos de tu producto el siguiente paso es simple: ¿Cuánto quieres ganar o cuánto crees que tu producto vale? Te recomiendo que lo asignes en porcentaje porque así te será más sencillo el manejo de tu negocio, defínelo en términos como: “Quiero tener un margen de utilidad del 25% por cada producto vendido”.

6. Evalúa tu propuesta de valor. Hacer este análisis es fundamental y es necesario que tomes en cuenta:

·                     ¿Qué propuesta le estás dando a tus futuros clientes?

·                     ¿Qué valor les dará tu producto o servicio para resolver sus necesidades?

·                     Tu producto, ¿hace una combinación adecuada entre costos variables bajos y un buen producto de calidad?

·                     ¿Qué tan eficaz serás en resolver sus necesidades comparándote con la competencia?

Luego de analizar todo lo expresado anteriormente, podemos observar que el único insumo que integra el precio final que es decidido a voluntad del productor es la ganancia o rentabilidad, la que puede ser arbitraria según el “ánimo” del empresario. En ese ánimo un factor importante es la avidez de lucro que puede tenerse, lo que incidirá en el precio del producto de manera crucial, pudiéndose volver peligroso para el bolsillo de los consumidores cuando entran a tallar los efectos de monopolios u oligopolios que imponen sus propias reglas de comercialización debido a una falta de competencia, en muchos casos eliminadas de manera no muy noble.

lunes, 27 de septiembre de 2021

EDITORIAL DE HACIENDO CAMINO DE SETIEMBRE 2021

 

EL PAPAGAYO, SU CULTURA Y SU GRUPO DE WHATSAPP


En octubre de 2017 publicábamos en este espacio el siguiente texto, que con algunas modificaciones, consideramos sigue teniendo la misma vigencia que entonces.  

Antes de iniciar el desarrollo de esta nota, sería interesante tomar del diccionario la definición de las palabras que integran el título de la misma. Así tenemos:



Cultura

1. Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico. 2.Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.

Cultura popular

Conjunto de las manifestaciones en que se expresa la vida tradicional de un pueblo.

Papagayo

1.Ave del orden de las psitaciformes de unos 35 cm de largode vistosos colorespico fuertegrueso y muy encorvadopatas de tarsos delgados y dedos muy largoscon los cuales coge el alimento para llevarlo

a la bocay que es propio de los países tropicalespero en domesticidad vive en los climas templados y aprende a repetir palabras y frases enteras

2. Decir algunas cosas buenas y discretassin inteligencia ni conocimiento.

Análisis del tema

Una vez que tenemos claro el significado de estas palabras, conviene remarcar alguno de los conceptos que intervienen en su definición: en cuanto a cultura, el desarrollo de su juicio crítico. Aquí vemos que sólo los seres humanos participamos del hecho cultural y allí ejercemos el don tan preciado del que disponemos, el libre albedrío que nos permite desarrollar, o no, nuestro juicio crítico ante distintas opiniones o definiciones que nos llegan de otras personas o por intermedio de los medios de comunicación masivos.

Evidentemente esto se contrapone a las habilidades propias del papagayo que aprende a repetir palabras y frases, sin inteligencia ni conocimiento.

Si bien esta situación no es novedosa, ya que se ha arraigado mucho en la sociedad actual, vemos cotidianamente como muchas personas repiten sin analizar conscientemente conceptos y vierten opiniones carentes de un previo análisis crítico, y que sólo pueden sostener entre quienes utilizan igual manera de informarse y transmitir esa información. Pero apenas se encuentran con alguien que sí utilizó su inteligencia efectuando el mencionado análisis crítico de la noticia, allí se les terminan las palabras y la única opción es retirarse del diálogo o hacerse el enojado y agredir al otro u otra.

Darle a la lengua