martes, 18 de septiembre de 2018

EDITORIAL HACIENDO CAMINO DE SETIEMBRE


“LA SEGUNDA REVOLUCIÓN CAPITALISTA” (Ignacio Ramonet)

En noviembre de 2002 en un reportaje que Jorge Halperin le hiciera a Ignacio Ramonet, que luego se plasmaría en el libro “Ramonet (El mundo en la nueva era imperial)”, éste último manifestaba: “Se han hecho muchas críticas a la primera fase, la del capitalismo industrial, pero ahora estamos en el capitalismo en su fase financiera y ese es el gran adversario: el capitalismo financiero”. Si analizamos en profundidad este fenómeno nos damos cuenta que hoy el mundo está dominado por el imperio de las finanzas, que con su ocultamiento legal como la anonimidad de las empresas y los paraísos fiscales donde nadie pregunta de quién es el dinero que ingresa, sino simplemente lo importante es que ingrese a sus bancos, el producto bruto mundial, por denominarlo de alguna manera, está en manos de muy pocas personas y que éstas manejan a discreción gobiernos, países y regiones según su propia conveniencia.
Si bien el capitalismo industrial desde su inicio con la llamada Revolución Industrial siempre tuvo en sus metas la explotación del trabajador, también es real que los mismos trabajadores se fueron organizando para defenderse de esa explotación a que eran sometidos en las primeras fábricas, se constituyeron en organizaciones gremiales que dieron su lucha, que no fue sencilla, para ir reivindicando derechos como el horario laboral, los tiempos de descanso, limitar el trabajo de los niños y niñas y otras más que se fueron logrando a través del tiempo.

miércoles, 22 de agosto de 2018

EDITORIAL DE AGOSTO DE HACIENDO CAMINO


LA VERDAD NOS HARÁ LIBRES

Constantemente mencionamos la verdad como algo natural en nuestro quehacer cotidiano: “es la pura verdad”, “te digo que es verdad”, “te juro que es verdad” y tantas otras expresiones similares. Pero, ¿qué es la verdad?, podemos decir que es el concepto que tenemos de algo coincidente con nuestro propio pensamiento sobre el tema, aquí estaríamos en presencia de “nuestra verdad” la que tratamos de trasmitir o imponer. Es conveniente que a veces analicemos a conciencia si esto es así como lo pensamos o puede ser diferente, dado que nuestra opinión está permanentemente bombardeada de diversas maneras y que muchas veces es afectada por las mismas, lo que si no analizamos de manera crítica puede verse tergiversada “nuestra verdad”, pasando así en convertirse en lo contrario, es decir en una falacia.
Ejemplos de ello tenemos a diario: las publicidades de diversos productos que nos presentan todas las inmensas bondades del mismo sin explicitarnos siquiera en el envase el real contenido de los mismos, siempre nos dan imágenes y palabras que consumiéndolos seremos felices, libres y dichosos. No nos advierten en absoluto sobre las consecuencias para nuestra salud de algunos de los ingredientes que contienen. Por supuesto, desprevenidos, compartimos con nuestros familiares y amigos recomendándolos repitiendo lo que escuchamos o vimos en los anuncios, aquí no hay ningún análisis crítico que nos alerte sobre la “verdad” de los mismos.
Esta faceta es tan sólo una de las tantas que recibimos como proyectiles en nuestro cerebro, también está la “letra chica” en contratos, pólizas y documentos que firmamos sin leerlas y que cuando tenemos que hacer algún reclamo nos las muestran con una lupa, ahí nos damos cuenta que caímos en una trampa por inocencia o inexperiencia.

jueves, 26 de julio de 2018

EDITORIAL HACIENDO CAMINO JULIO


¿FUNDAMENTALISTA YO?

Muchas veces escuchamos que se cataloga a alguien como “es un fundamentalista”, en algunas oportunidades también fuimos etiquetados de igual manera; pero ¿qué es el fundamentalismo? Transcribimos tres definiciones del Diccionario de la Real Academia Española del término como para comenzar a orientarnos:
1m. Movimiento religioso y político de masas que pretende restaurar la pureza islámica mediante la aplicación estricta de la ley coránica a la vida social.
2m. Creencia religiosa basada en una interpretación literal de la Biblia, surgidaen Norteamérica en coincidencia con la Primera Guerra Mundial.
3m. Exigencia intransigente de sometimiento a una doctrina o práctica establecida.
Vemos que las dos primeras se refieren específicamente a religiones determinadas, en cambio la tercera es más abarcativa y la podemos aplicar además a distintas situaciones que se dan en nuestra sociedad como el deporte, la política, la economía entre otras. Precisamente es la intransigencia que muchas veces asumimos frente a la discusión de diferentes temáticas y ante la cual no aceptamos las opiniones diferentes a la nuestra sólo en una postura cerrada en el “no por el no” o “el sí por el sí” en sí mismo, sin análisis y mucho menos con criterio crítico, postura de fanatismo hacia el tema en debate.
Esta manera acérrima de defender nuestras ideas sobre determinados tópicos, muchas veces nos llevan a situaciones que no en pocas oportunidades pueden convertirse en violentas. De aquí surgen muchas fobias que hoy pululan en la sociedad.
Juan José Tamayo hace referencia a distintos tipos de violencia que hoy son cotidianas en nuestras comunidades:

“Los dioses del Mercado, del Patriarcado y del Fundamentalismo son las nuevas metamorfosis de la creencia en el Ser Superior. Este cambio explica las tres violencias ejercidas en su nombre: la estructural, la machista y la religiosa

lunes, 2 de julio de 2018

EDITORIAL DE HACIENDO CAMINO DE JUNIO


HABÍA UN PUEBLO FELIZ, PERO PASARON “ALGUNAS COSAS”

Cuando el pueblo de un país se siente con felicidad porque tiene trabajo, pudo llegar a la casa propia, a tener su primer automóvil, sus vacaciones anuales (en muchos casos por primera vez), que sus padres ya mayores pudieron acceder al beneficio de la jubilación, que sus hijos están prevenidos contra enfermedades gracias a un plan de vacunación, que si no tiene trabajo la madre obtiene un subsidio por hijo para ir atemperando las necesidades básicas, que los hijos pueden concurrir a la escuela, donde además se les proporcionan elementos para ayudar a los conocimientos (ej.: las note-boocks), que le está asegurada la salud a toda su familia y así tantas cosas que sería largo de enumerar y que hacen a un mejor nivel de vida de la mayoría de la población aunque hubiera aún déficit sobre algunas cosas. En estas circunstancias ese pueblo vive y celebra acontecimientos importantes, como las fechas denominadas patrias, con devoción a los símbolos que precisamente representan a la Patria. Así sucedió hasta que desde hace un par de años pasaron “algunas cosas” en el país, detallaremos tres hechos ocurridos en distintos momentos de nuestra historia reciente para refrescar la memoria colectiva.
200 años no es nada
La celebración por los 200 años de la patria fue una verdadera fiesta popular como nunca se había visto. Más allá de las banderas políticas e ideológicas de cada ciudadano, fue la bandera nacional, más celeste y blanca que nunca, la que ganó las calles de todo el país y capturó la atención de los 42 millones de habitantes de la Argentina.
El sentimiento de nacionalismo atrajo a todas las generaciones por una misma causa: festejar los primeros doscientos años de nuestra historia, en la que no faltaron aciertos y errores, como sucede siem
pre en la vida de las personas, de los países, de los procesos históricos.
Los festejos del Bicentenario tuvieron lugar no sólo en Buenos Aires, sino también en cada una de las ciudades y localidades de nuestro bello país. Y su repertorio incluyó homenajes, desfiles, invitados especiales, danzas y espectáculos de músicos y artistas populares, y exhibiciones que invitaron al recuerdo popular y a la nostalgia colectiva.
DÍA DE LA BANDERA – PROMESA DE LEALTAD A LA INSIGNIA PATRIA
En nuestro país, es una tradición que los chicos que se encuentran cursando su 4° grado realicen su Promesa de Lealtad a la Insignia Patria. A diferencia de lo que sucede con los militares que juran, los civiles realizan una Promesa en defender los valores que la Bandera simboliza: Libertad, Igualdad y Solidaridad.

miércoles, 23 de mayo de 2018

¿Qué es la cultura del trabajo?

EDITORIAL DE HACIENDO CAMINO DE MAYO

Escuchando hace pocos días atrás a quien dirige los destinos de nuestra Patria decir que hay que volver a la cultura del trabajo, refiriéndose a que habría que trabajar los sábados y los domingos, aunque sea en forma voluntaria y como el primer día de este mes de mayo se celebra el Día del Trabajador, consideré conveniente analizar qué es realmente la Cultura del Trabajo. Por supuesto es una definición equívoca ya que no es lo mismo para algunos que para otros. En el caso del presidente, quien es representante de la clase dominante (empresarial y financiera), tiene un sentido y para los que integramos la clase trabajadora significa otra cosa totalmente diferente.
Esto no es nuevo en nuestro país sino que viene desde la profundidad misma de nuestra conformación como Nación con el “pensamiento dicotómico” con que nos hemos ido organizando. “Civilización y barbarie” inaugura una política de desconocimiento del “bárbaro” distanciándolo como “otro”, y mediante una colonización pedagógica hace aparición la opción por lo que se considera “civilizado”.

martes, 17 de abril de 2018

EDITORIAL HACIENDO CAMINO DE ABRIL


EL INDIVIDUALISMO COMO SOSTÉN DEL NEO-LIBERALISMO

Luego de las elecciones, a medida que vamos caminando por nuestras calles, visitando a amigos y familiares, nos es difícil de entender como un trabajador, alguien sumido en la pobreza, inclusive algunos indigentes, hayan apoyado a la derecha votando a sus candidatos. Pero a medida que vamos cambiando opiniones con estas personas descubrimos una serie de frases hechas que hasta podemos considerarlas como denominador común en la mayoría de los casos. Por ejemplo: “con todos los gobiernos yo tuve que levantarme a la mañana para ir a trabajar”, “lo poco o lo mucho que tengo lo hice con mi esfuerzo”; y algunas todavía más tenebrosas como: “no habría que votar más, total siempre hay que laburar” o una peor; “yo con los militares estaba mejor, estaba ‘limpio’ así que a mí no me pasó nada”.
Notamos que este individualismo expresado por nuestros interlocutores contiene una enorme carga de egoísmo que los lleva a pensar y obrar con independencia de la existencia de los demás, con un inmoderado y excesivo amor a sí mismo, que hace que se atienda el propio interés, sin cuidarse ni pensar en los otros que nos rodean.

miércoles, 28 de marzo de 2018

EDITORIAL DE MARZO 2018


. ¿QUÉ ES LA PLUSVALÍA?


Por medio de una reiterada difusión, el sistema neo-liberal nos quiere imponer el criterio que lo que más influye en la inflación produciendo altos costos en los productos es el salario del trabajador, incluyendo también las jubilaciones y pensiones. Escuchamos decir a los expertos en economía (de mercado) que “el costo argentino” es muy alto, siempre refiriéndose a los salarios, nunca les escucharemos hablar sobre la rentabilidad de las empresas que las mismas fijan arbitrariamente y según el ansia de acumulación de dinero que tengan.
Podemos decir sin equivocarnos que la figura de “Sociedad Anónima” es inmoral, ¿en qué nos basamos para esta afirmación?, muy sencillo, porque detrás del anonimato del capital de una empresa no tenemos a la vista ningún nombre de persona concreta a quien decirle: “señor nos parece que sus ganancias son abusivas, mientras que sus trabajadores no comparten para nada las utilidades que con su esfuerzo le permiten a usted acumular cada vez más capital”. Si extendemos esta calificación a las grandes multinacionales también nos encontraremos con la misma problemática pero agigantada por la magnitud del capital y el poder acumulado.
Hasta aquí hablamos de empresas productivas, ¿cómo tendríamos que calificar a aquellas que su fin exclusivo es la especulación financiera? Vemos que éstas dominan a los gobiernos no solo en forma directa sino por medio de organismos internacionales que son representativos de las mismas, como es el caso del Fondo Monetario Internacional (FMI). Este sistema no es efectivo sin que haya corrupción, o mejor dicho funcionarios corruptos. Y cuando los gobiernos acceden entrar en este juego saben perfectamente que para su aplicación deben utilizar la represión cuando el pueblo comience a defenderse y resistir el modelo de explotación y de un país para pocos.