miércoles, 23 de mayo de 2018

¿Qué es la cultura del trabajo?

EDITORIAL DE HACIENDO CAMINO DE MAYO

Escuchando hace pocos días atrás a quien dirige los destinos de nuestra Patria decir que hay que volver a la cultura del trabajo, refiriéndose a que habría que trabajar los sábados y los domingos, aunque sea en forma voluntaria y como el primer día de este mes de mayo se celebra el Día del Trabajador, consideré conveniente analizar qué es realmente la Cultura del Trabajo. Por supuesto es una definición equívoca ya que no es lo mismo para algunos que para otros. En el caso del presidente, quien es representante de la clase dominante (empresarial y financiera), tiene un sentido y para los que integramos la clase trabajadora significa otra cosa totalmente diferente.
Esto no es nuevo en nuestro país sino que viene desde la profundidad misma de nuestra conformación como Nación con el “pensamiento dicotómico” con que nos hemos ido organizando. “Civilización y barbarie” inaugura una política de desconocimiento del “bárbaro” distanciándolo como “otro”, y mediante una colonización pedagógica hace aparición la opción por lo que se considera “civilizado”.

martes, 17 de abril de 2018

EDITORIAL HACIENDO CAMINO DE ABRIL


EL INDIVIDUALISMO COMO SOSTÉN DEL NEO-LIBERALISMO

Luego de las elecciones, a medida que vamos caminando por nuestras calles, visitando a amigos y familiares, nos es difícil de entender como un trabajador, alguien sumido en la pobreza, inclusive algunos indigentes, hayan apoyado a la derecha votando a sus candidatos. Pero a medida que vamos cambiando opiniones con estas personas descubrimos una serie de frases hechas que hasta podemos considerarlas como denominador común en la mayoría de los casos. Por ejemplo: “con todos los gobiernos yo tuve que levantarme a la mañana para ir a trabajar”, “lo poco o lo mucho que tengo lo hice con mi esfuerzo”; y algunas todavía más tenebrosas como: “no habría que votar más, total siempre hay que laburar” o una peor; “yo con los militares estaba mejor, estaba ‘limpio’ así que a mí no me pasó nada”.
Notamos que este individualismo expresado por nuestros interlocutores contiene una enorme carga de egoísmo que los lleva a pensar y obrar con independencia de la existencia de los demás, con un inmoderado y excesivo amor a sí mismo, que hace que se atienda el propio interés, sin cuidarse ni pensar en los otros que nos rodean.

miércoles, 28 de marzo de 2018

EDITORIAL DE MARZO 2018


. ¿QUÉ ES LA PLUSVALÍA?


Por medio de una reiterada difusión, el sistema neo-liberal nos quiere imponer el criterio que lo que más influye en la inflación produciendo altos costos en los productos es el salario del trabajador, incluyendo también las jubilaciones y pensiones. Escuchamos decir a los expertos en economía (de mercado) que “el costo argentino” es muy alto, siempre refiriéndose a los salarios, nunca les escucharemos hablar sobre la rentabilidad de las empresas que las mismas fijan arbitrariamente y según el ansia de acumulación de dinero que tengan.
Podemos decir sin equivocarnos que la figura de “Sociedad Anónima” es inmoral, ¿en qué nos basamos para esta afirmación?, muy sencillo, porque detrás del anonimato del capital de una empresa no tenemos a la vista ningún nombre de persona concreta a quien decirle: “señor nos parece que sus ganancias son abusivas, mientras que sus trabajadores no comparten para nada las utilidades que con su esfuerzo le permiten a usted acumular cada vez más capital”. Si extendemos esta calificación a las grandes multinacionales también nos encontraremos con la misma problemática pero agigantada por la magnitud del capital y el poder acumulado.
Hasta aquí hablamos de empresas productivas, ¿cómo tendríamos que calificar a aquellas que su fin exclusivo es la especulación financiera? Vemos que éstas dominan a los gobiernos no solo en forma directa sino por medio de organismos internacionales que son representativos de las mismas, como es el caso del Fondo Monetario Internacional (FMI). Este sistema no es efectivo sin que haya corrupción, o mejor dicho funcionarios corruptos. Y cuando los gobiernos acceden entrar en este juego saben perfectamente que para su aplicación deben utilizar la represión cuando el pueblo comience a defenderse y resistir el modelo de explotación y de un país para pocos.

viernes, 23 de febrero de 2018

La idiotización de la sociedad como estrategia de dominación


La idiotización de la sociedad como estrategia de dominación
AUTOR: FERNANDO NAVARRO
La gente está imbuida hasta tal extremo en el sistema establecido, que es incapaz de concebir alternativas a los criterios impuestos por el poder.
Para conseguirlo, el poder se vale del entretenimiento vacío, con el objetivo de abotagar nuestra sensibilidad social, y acostumbrarnos a ver la vulgaridad y la estupidez como las cosas más normales del mundo, incapacitándonos para poder alcanzar una conciencia crítica de la realidad.
En el entretenimiento vacío, el comportamiento zafio e irrespetuoso se considera valor positivo, como vemos constantemente en la televisión, en los programas basura llamados “del corazón”, y en las tertulias espectáculo en las que el griterío y la falta de respeto es la norma, siendo el fútbol espectáculo la forma más completa y eficaz que tiene el sistema establecido para aborregar a la sociedad.
En esta subcultura del entretenimiento vacío, lo que se promueve es un sistema basado en los valores del individualismo posesivo, en el que la solidaridad y el apoyo mutuo se consideran como algo ingenuo. En el entretenimiento vacío todo está pensado para que el individuo soporte estoicamente el sistema establecido sin rechistar. La historia no existe, el futuro no existe; sólo el presente y la satisfacción inmediata que procura el entretenimiento vacío. Por eso no es extraño que proliferen los libros de autoayuda, auténtica bazofia psicológica, o misticismo a lo Coelho, o infinitas variantes del clásico “cómo hacerse millonario sin esfuerzo”.
En última instancia, de lo que se trata en el entretenimiento vacío es de convencernos de que nada puede hacerse: de que el mundo es tal como es y es imposible cambiarlo, y que el capitalismo y el poder opresor del Estado son tan naturales y necesarios como la propia fuerza de gravedad. Por eso es corriente escuchar: “es algo muy triste, es cierto, pero siempre ha habido pobres oprimidos y ricos opresores y siempre los habrá. No hay nada que pueda hacerse”.

sábado, 17 de febrero de 2018

EDITORIAL DE FEBRERO

MANIPULACION DE LA FE

Mucha gente supone que la religión es cosa de niños, mujeres y ancianos, esta es una creencia muy arraigada en la sociedad y proviene de una deficiente, por no decir mala, formación en los momentos en que pasamos por la Iglesia para “cumplir” con ciertas costumbres que hacen a la práctica corriente en las familias: “al nene/a hay que bautizarlo, confirmarlo y que tome su primera comunión”, con esto nos quedamos tranquilos y si el “nene” o la “nena” decide algún día casarse por iglesia, entonces allí vuelve a visitar el templo, con esto queda cerrado el álbum fotográfico familiar, posiblemente se iniciará otro similar en la nueva familia.
Esto que es muy común verlo en la realidad parece no inquietar a muchos sacerdotes ni a los agentes pastorales que participamos de la vida parroquial, seguro que si lo hiciéramos tendríamos que reconocer que en algo estamos fallando, la tarea pastoral no es una simple actividad en la cual nos sentimos tranquilos por hacer algo bueno o simplemente practicar un poco de catarsis para olvidar nuestros propios problemas.

EL INFORME ROCKEFELLER

Lamentablemente la mayoría de las personas que se dedican a la política piensan de la misma manera respecto al tema religioso, sin embargo no es así en aquellos que tienen por finalidad dominar al mundo desde el poder político y financiero.
Creo que desde hace unos 50 años, a partir del Concilio Vaticano II y luego las Conferencias Episcopales de Medellín y Puebla, la imagen de la Iglesia Católica ha cambiado mucho en América Latina. Se puede decir que no suficientemente y estoy de acuerdo, pero ha cambiado enormemente, justamente por su acercamiento a los pobres.